lunes, 6 de febrero de 2012

CAPÍTULO 2 - HUNTER / ANGIE


·HUNTER
Hacía ya una hora que estaba al otro lado. Tenía que darme prisa. Antes de llegar había avisado, pero hacía ya mucho tiempo que no nos veíamos. Sus caras al verme fueron de sorpresa. Por lo que había crecido, dijeron. Hombre, la última vez que me vieron yo tenía cinco años. No es de extrañar. Hablé un rato con ellos, nada nuevo. Pero la niña adorable con el pelo rubio rizado que yo recordaba no había llegado. Era la única que me podía acercar ella.

·ANGIE
No sabía cómo demonios habíamos llegado a ese punto de la conversación. Había sido un día normal, hasta que lo vi en mi habitación, sentado en mi cama, esperándome. Saludarnos con un “Hola” es bastante, creo yo, después de diez años sin verle. Quizás once. Pero resultó que no era suficiente. Había venido aquí a por algo. Mi primo nunca se movía sin motivo. Me lo dijo sin rodeos. “Necesitamos a Érica Huge” habían sido sus palabras. Me negué, obviamente. La gente como él no era de fiar. “La cogerán…” blablablá “Todos moriremos…” blablablá “Será el fin”. No paró de repetir lo mismo las tres horas que estuvo tratando de convencerme.

-No.-dije por millonésima vez.- No permitiré que pongáis a mi mejor amiga en peligro. Nunca.

-Angie, por favor. Tengo que volver con ella. Es urgente. No te lo pediría si no lo fuera. Lo sabes.

-Llevo DIEZ AÑOS sin saber nada, sin enfrentarme a lo que soy, sin ver de dónde soy. Y no ha pasado todo ese tiempo para nada. No vais a poner en riesgo toda mi vida. Toda mi NUEVA vida. Ni tú, ni tu dichosa organización, ni nadie.

-Angie. Escúchame bien. Moriré yo. Morirás tú. Morirá ella. Caeremos. El Camino está débil. Quieren matarnos. A todos.

-¡Coged a otro!

-No hay otros, ese es el problema. Solo queda ella.

-Mira, por dejar de discutir. ¿Qué la vas a decir? ¿Le vas a mirar con tus ojos grises y ya? Tienes mucho encanto y todo lo que tú quieras, pero no se va a tragar eso de los diferentes lados. Ni con tus ojos. Recuerda, este lado es muy distinto al tuyo.-Me di cuenta de una cosa.-Al nuestro-Lo arreglé, y me sonrió.-

-Pero a ti si te creerá.-Me guiñó un ojo.

-¡¿Qué?! Oh, no. Ni de broma. Yo te la presento y tal, como mucho. De lo de hablar te encargas tú.

-Gracias, gracias, gracias. Oh, Angie. ¿Sabías que eres la mejor prima del mundo?-Me dio un beso en la mejilla-

-Bueno, bueno, ya basta de ataques cariñosos por hoy.-Le empujé. Se rió. Lo había conseguido. Ese chico tenía un encanto natural. Puede que solo conmigo. Yo conocía al niño de cinco años que antes de irme me dio un regalo. Para que no le olvidase. Para que siempre estuviese con mi primo.

Llamé a Érica. Tenía que hacerlo. Él me había prometido cuidarla. Me lo había prometido de corazón.

-¿Sí?

-Hola Brian-Sonreí- Soy Angie.

-Heeey, Angie, ¿qué tal guapa?

-Muy bien, jajá. ¿Me pasas con Érica porfa?

-Claaaaaro que sí, señorita.-Su tono de burla me hacía reír siempre.- Éricaaaaaa-se oyó por el teléfono. Tardó un rato en responder de nuevo- Bueno, te la paso, un beso.

-Adióoos.

-Hoooola

-Oye una cosa…

-Dime.

-Acaba de llegar mi primo a la ciudad y he pensado que si querías venir conmigo a enseñarle esto. ¿Te apetece?

-Por supuesto. Dame cinco minutos y estoy ahí.

-Vale, te espero, un beso.

-Hasta ahora.

Y efectivamente, Érica llegó en cinco minutos. Durante la espera, mi primo se puso muy nervioso. No sabría como decirle todo. Aquí eso es algo muy difícil. Pero porfin llegó mi amiga. Llamó al timbre tres veces seguidas. Como hacía siempre. Abrí la puerta. Mi primo estaba detrás mío.

-¡Hola!-Le dije a Érica nada más verla.

-Hola.-Sonrió a mí primo.-

-Hola.-Dijo este.-

-Bueno, Érica- llegó el momento de las presentaciones- este es mi primo, Hunter.

1 comentario: