martes, 7 de febrero de 2012

CAPÍTULO 3 - HUNTER / ÉRICA


·HUNTER
Estaba ahí. Justo en frente de mí, a menos de metro y medio. Había soñado mil y una veces con ese momento. Si me lo proponía podría tocarla. Podría hablarla. Pero la realidad era que no podía hacer nada. NA-DA. Sentí como la sensación de impotencia me recorría el cuerpo, de la cabeza a los pies. Y volvía a subir. Miré sus ojos, verdes. ¿O eran azules? No, eran verdes, definitivamente. Los había visto ya muchas veces. Y su pelo. Castaño, claro, le caía perfectamente hasta los hombros. ¡Oh, Dios mío! ¿Por qué me habían mandado a mí a por ella? ¿Por qué a mí? Ah, sí, era el mejor. No siempre me alegraba de ello. Por mucho que me muriese por aquella chica tendría que ocultarlo y ser fuerte. Como llevaba haciendo toda la vida. Principalmente por El Camino. Por El Secreto. Porque mi abuelo me lo había dicho. Por mí. Por ella. Me alejaría todo lo que pudiese, estaba decidido.

-Encantada.-Me dijo tendiéndome la mano y con una sonrisa en la cara. Esto iba a ser muy difícil.-

No dije nada. Le estreché la mano con una sonrisa notablemente forzada. Quería sonreír de verdad, pero no podía. Lo haría por ella. Aparté rápidamente la mano. Sabía que Angie me mataría por esto, pero el tacto con la piel de Érica solo empeoraba las cosas.

·ÉRICA
Eh… ¿Perdón? ¿Aquel chico iba en serio? ¿De verdad? ¿Ni un “Encantado”? ¿O “Mucho gusto”? ¿O “Un placer conocerte, Érica…”? o un… ¡Bueno! ¡Será que no hay cosas que decir en estos casos! Incluso me pareció que le daba asco tocar mi mano.  Qué personaje… Miré a Angie con una de esas miradas que solo una mejor amiga puede entender. Me entendió.  Le propinó un codazo bastante fuerte en las costillas. “¡Au!” Pobrecito. En el fondo me daba pena. Acababa de conocerle y ya le estaba prejuzgando. A lo mejor era tímido y le costaba abrirse. Puede que no quisiera estar ahí, en casa de su prima. Quizás echase de menos a sus padres. Probablemente esperaba a alguien mejor que yo. Y no me extrañaba. Sinceramente, si pensaba que mi hermano estaba bien, era porque no conocía a Hunter. No es que Brian estuviese mal, no, para nada, solo que Hunter le daba mil vueltas. Mil y una. Para empezar, su cuerpo. Venga, ya sé que es un poco raro, y “fuerte” pero era algo… fascinante. Perfecto, simplemente perfecto. Él era perfecto. Su pelo, oscuro, medio castaño medio pelirrojo, pero muy oscuro. Y de tal manera cortado por lo que ningún pelo se salía de donde tenía que estar, pero no iba peinado. Era natural, lo normal. Y para finalizar, su punto fuerte, sus ojos. Grises. No, azules. No, una mezcla. Preciosos, profundos, transmitían todo lo que él estuviese dispuesto a enseñarte. Decían todo lo que él querían que supieras. “Aléjate” era lo que decían en ese momento. Y fue lo que hice. Me prometí no acercarme a ese chico jamás. Para mi suerte o mi desgracia, según como se vea, me fue imposible mantener esa promesa.

La tarde fue avanzando con normalidad. Paseamos por todo el pueblo, le enseñamos la plaza, la cafetería, la tienda de música… Bueno, enseñamos. Angie le enseñó, porque por aquel entonces yo mantenía mi promesa.

·HUNTER
Toda la alegría y amabilidad que había en Érica se habían desvanecido por completo. Me había comportado como un auténtico idiota. Bien. Si ella me odiaba me sería mucho más fácil el alejarme de ella. Qué inocente criatura era yo por aquel entonces. Las horas pasaban y los dos días que tenía que durar mi estancia aquí se estaban acabando. No podía más. Miré a Angie mientras me explicaba no sé qué de un parque. Cuando se fijó en cómo le miraba la guié con mi mirada hacia su amiga. Me entendió perfectamente y me miró igual. “Habla tú con ella” seguro que estaba pensando. “Yo no digo nada, ya sabes”. Es que me la imaginaba perfectamente hablando así, en fin. Parecía que no había cambiado tanto. Seguía siendo la misma niña que yo recordaba. Eso significaba que…
-Érica.-Dije automáticamente, sin pensar.

·ÉRICA
-¿Qué?-Pregunté intentando que se notase mi desagrado hacia a él. Pero la curiosidad pudo con la mala intención.

·HUNTER
-No he venido aquí solo para hacer una visita a Angie.-Miré a mi prima. Se había puesto detrás de Érica y me miraba con ojos de: “No la fastidies, por favor”. Bueno, solo me faltaba comunicarme telepáticamente con ella. En realidad creo que no hacía falta.

·ÉRICA
-¿Y por qué has venido?-Vale. Ahí sí que parecía muy intrigada en su vida.- Si se puede saber.-Intenté arreglarlo con un tono indiferente, pero no me salió muy bien. Además, me estaba poniendo de los nervios. ¿Qué quería decir con eso? Busqué a Angie, por si sabía algo. Vaya que si sabía. Se había puesto detrás de mí. Eso solo lo hacía cuando tenía cosas que ocultar.

·HUNTER
“Venga Hunter, suéltalo.” No podía. Pero tenía que hacerlo. Tenía que ser fuerte. Como mi abuelo. Me tragué  mi miedo y mi debilidad.


-A por ti.

3 comentarios:

  1. MAS EN EL PROX. CAPITULO JAJAJAJAJA

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  2. Oixx me encanta este chicoo=P io kiero unooooo!!!!
    Bueno sigue escrbiendo porfaaaa...
    Pasat por el mio a ver es http://eleclipsedelasdoslunas.blogspot.com

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    1. Si te soy sincera yo también quiero uno... Jajajaja
      Va, voooy :)

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